
El bochorno y el ridículo deportivo que el Cádiz hizo ante el Almería provocó uno de los espectáculos más negativos de los últimos años en el Estadio Municipal y la bronca al palco presidencial fue tremenda (¡Menos mal que no estuvo el alcalde!).
Lo importante y que también hay que destacar es que, al fin y al cabo, el Cádiz logró los tres puntos, que era suprincipal objetivo.
Pero ya se pudo comprobar también el hartazgo de una afición engañada, vilipendiada y que mostró su malestar y desprecio hacia Vizcaíno, Contreras y Cala, principalmente.

