Así fue la expulsión del Estadio de Carlos y Elena Medina, por orden de Vizcaíno

14/08/2025 | Últimas Noticias

Línea6 accedieron al Estadio con las entradas remitidas por el Ayuntamiento de Cádiz, con invitación expresa del alcalde de la ciudad, Bruno García. Al ser un partido amistoso, no de competición oficial, ni de la Liga, Carlos Medina y su hija fueron al Estadio con el convencimiento de que no habría problemas, ya que la suspensión que tienen de la Liga y el Cádiz, es debido a ser acusados, sin pruebas e injustamente, tras los hechos acaecidos, en la temporada 2023/24, el 21 de diciembre de 2023, en la expulsión de Quique Pina, que denunció el caso y cuyo juicio se celebró recientemente y está en espera de sentencia, como ya informamos en esta revista. Elena Medina entonces hizo fotos y un vídeo, aportados a la denuncia y al juicio, y por ello fue acusada por el Cádiz de ‘alteración de orden público’. Increíble. Carlos Medina fue testigo de los hechos, pero no participó, ni hizo fotos, ni nada, pero fue acusado por el Cádiz de no utilizar correctamente la credencial, y La Liga se la quitó. Padre e hija fueron testigos, igual que personal de seguridad y policías nacionales, en el citado juicio. Con estas circunstancias y teniendo en cuenta que iban invitados por el alcalde de Cádiz, los responsables de Línea 6 se presentaron en el Estadio y no tuvieron problemas para acceder al recinto.

Por cierto, solo hubo dos puertas abiertas en Tribuna y muchos problemas de acceso en los tornos y en los ascensores sin funcionar. Una vez, ya en el Estadio, ambos editores fueron vistos por Raúl Vizcaíno que rápidamente alertó todas las medidas y avisó a seguridad con la misión de buscarles y echarlos. Fueron encontrados en el palco del ex vicepresidente Federico González, éste sí que apostó por el Cádiz CF, junto al recordado Paco Puig, invirtiendo y perdiendo mucho dinero, con poco reconocimiento de propios y extraños.

Federico González invitó a Carlos y Elena Medina a estar en su palco, ya que el director de Línea 6 no podía subir las escaleras de la grada superior, de donde eran las entradas del Ayuntamiento.

Allí, se presentaron Eliberto Ramos, jefe de seguridad de SICOR y Antonio Ossorio, que le dijeron a padre e hija que tenían que salir del Estadio por una orden que habían recibido. Carlos Medina le enseñó las entradas y los saludas personales del alcalde, se quedaron sorprendidos y se fueron a consultar. Entre tanto, Luis Miguel de las Damas y Raúl Vizcaíno aparecían de vez en cuando.

Los Medina contactaban con concejales e informaban que, a pesar de estar invitados por el alcalde, que estaba presidiendo el partido y era la primera autoridad municipal en el Estadio, les querían echar. El director de seguridad del Cádiz llegó a comentarles que “el alcalde aquí no manda nada”. Así fueron pasando los minutos.

En el descanso era casi imposible contactar, vía telefónica, con algún responsable del Ayuntamiento. Raúl Vizcaíno y De las Damas hablaban continuamente y el hermanísimo iba y venía del palco presidencial.

Finalmente, tras una conversación de Carlos Medina y el director de seguridad, que siempre mantuvo un tono conciliador, dialogante, positivo y consideraba que cierto que había que entender a las dos partes, pero que ´le se limitaba a cumplir una orden, los dos responsables de Línea 6, acompañador por Luis Miguel y Heriberto Ramos abandonaban el Estadio, mientras aficionados hacían fotos.

Es la crónica que nunca debió producirse y que nada bueno dice de los dos mandamás.