En el momento más crítico de la temporada, con el equipo al borde del descenso y los dirigentes del club en el punto de mira de una afición que exige que abandonen el Cádiz CF SAD, este artículo de opinión, firmado por nuestro colaborador Keko Ruiz, señala a algunos de los irresponsables que han propiciado que el mandato de Vizcaíno se haya convertido en el peor de la historia de esta entidad.

Vizcaíno, cabizbajo, en el palco presidencial, en el que no estuvo el alcalde, Bruno García, durante la victoria (1-3) del Córdoba en Cádiz
La irresponsable manera de actuar de quienes, en determinadas circunstancias, venden su alma a personas que acceden a puestos de cierta relevancia tiene consecuencias irreparables, si ese individuo demuestra una absoluta incapacidad para responsabilizarse de semejante cargo.
El problema, incluso, aumenta cuando sectores relevantes de la sociedad que sufre esa gestión hacen oídos sordos y, con su conformismo, alimentan el caos de un club sumido en su mayor crisis deportiva e institucional en lo que llevamos de siglo XXI. Hablamos, en el caso que nos ocupa, del Cádiz CF, de Manuel Vizcaíno y de sus irresponsables cómplices.
LA CRUDA REALIDAD
Ahora, que el inexplicable magnetismo de Vizcaíno goza de su nivel más bajo de popularidad, entre la sociedad gaditana, se ha destapado la cruda realidad. Que el peor presidente de la historia y que el personaje más nocivo y patético que ha ocupado el sillón presidencial no es el único responsable de haber situado al equipo asomándose a Primera RFEF y al club, en su etapa más gris y convulsa.
A la sombra del sevillano han germinado una ristra de sumisos peleles que pululan por los despachos del club. Los Rafael Contreras, Juan Cala, Pepe Mata, Luis Miguel de las Damas, Martín José García Marichal son los más identificables y también pueden presumir de haber contribuido al enorme desprecio que la afición cadista siente por Vizcaíno.
CÍRCULO DE ÍNTIMOS
Fuera del club, pero dentro del círculo de íntimos que se ha formado alrededor de la figura presidencial, encontramos un grupo de fulanos que se mueven por los pasillos políticos, económicos, empresariales y periodísticos y que están cooperando a que este nefasto episodio de la historia del Cádiz CF se esté alargando más de la cuenta. La llegada, el ascenso y la permanencia de este sevillista en el sillón presidencial han sobrevenido porque ciertos elementos de las élites de la sociedad gaditana han mirado hacia otro lado, mientras Vizcaíno convertía el club en su cortijo.
Hablamos de marionetas con un enfermizo afán por codearse con ese poder que emana de la figura presidencial. El postureo de arrimarse a su sombra, a cambio de diarias y obligadas dosis de docilidad, sumisión y acatamiento. Comportamiento similar al de los subordinados que están en nómina del club aunque los ajenos a la entidad lo practiquen (es de suponer) sin cobrar un euro.
Son elementos que han ido perdiendo la decencia que -supuestamente- incluyen en su currículum y a quienes el Cádiz CF les importa un pimiento, pero que se esmeran en agasajar al presidente como si la vida les fuera en ello. Seguro que en su armario no les faltan un buen par de rodilleras.
EL ALCALDE DE EL PUERTO
Tenemos, por ejemplo, al alcalde de El Puerto que ha recibido, al son de cornetas y tambores, al ‘faraón’ Vizcaíno, que busca desesperadamente un emplazamiento (en Puerto Real le dieron una sonora patada) donde levantar una pirámide que le garantice un puesto de honor en el panteón cadista. Germán Beardo se ha metido en un terreno pantanoso del que va a salir muy trasquilado aunque eso de posar con Vizcaíno ante los focos debe molar un montón, vicio muy común entre los políticos mediocres.
EMPRESARIOS Y PEÑAS
Otro que baila al son de las sevillanas es el expresidente de los empresarios gaditanos. A Javier Sánchez Rojas parece gustarle más una foto que a un tonto un lápiz y no le pone reparo alguno a las fantasías del todavía mandatario cadista.
A este carro también se ha subido el presidente de la Federación de Peñas, Juan Antonio García, perfecto prototipo de la absoluta sumisión al despreciable poder de Vizcaíno. El también conocido como ‘Er Papi’ ha donado el sentimiento de sus peñistas al sevillano, a cambio de nada, y la recién creada ‘Plataforma 1910’ lo ha dejado en fuera de juego. No debería seguir un segundo más en su cargo, pero ya se sabe.
EL PALCO PRESIDENCIAL
Situémonos, ahora, en el muro de las lamentaciones en el que se ha convertido el palco presidencial de un estadio que ya va por su tercera denominación desde que Vizcaíno aterrizara en el club.
Lo que allí sucede, en cada jornada de fútbol, más bien parece, viendo la marcha del equipo, un concurso de a ver quién pone menos cara de tonto cuando el árbitro señala el final del partido.
Entre los que cuentan con un asiento privilegiado, llaman poderosamente la atención las figuras de Bruno García y de Paco González Cabaña.
El alcalde, porque da la impresión de no saber dónde meterse cuando arrecian las protestas dirigidas al palco; y el que fuera presidente de Diputación, porque no tiene justificación alguna esa imagen de guardaespaldas de Vizcaíno que en tan mal lugar lo deja por toda la provincia.
Otros asiduos al círculo íntimo de Vizcaíno son Manuel Estrella y Ángel Núñez, y así les luce el pelo, entre el cadismo, al presidente de la Audiencia Provincial de Cádiz y al fiscal jefe, respectivamente.
ATÚN Y GAMBAS
El sevillano también cuenta con destacados aliados en el sector empresarial (atún) y hostelero (marisco); basta con ver de qué pie cojean en ‘Petaca Chico’ y en el ‘Timón de Roche’ cuando hay que decantarse por el poder o por la oposición.
El restaurante conileño es un habitual punto de encuentro de sevillistas, ‘miarmas’, ’palanganas’ y periodistas afines. En las redes sociales son habituales las imágenes (‘memes’) de Vizcaíno pelando gambas y el establecimiento de ‘Superpaco’ es el lugar ideal para no perder la costumbre… Hay que controlarse el ácido úrico, presidente.
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Si echamos la vista a los medios de comunicación, el panorama es desolador. En Cádiz, se caracterizan por sus ansias de ejercer de técnicos, mucho más pendientes de lo meramente deportivo que de las barbaridades que se cuecen dentro del club. Es más, el sevillano siempre ha tenido, en sus cada vez menos habituales giras triunfalistas por las redacciones, el beneplácito de unos periodistas tolerantes, tirando a sumisos. Y cuando alguno se sale de madre, ha recibido como respuesta la ira presidencial y, ante alguna pregunta impertinente, la callada por respuesta. Conocidas son las llamadas de los empleados Navas, Grima y Mata a directores de los medios para rogarles que no sean críticos con Vizcaíno.
Un comportamiento habitual en la capital gaditana, pero también entre los corresponsales de los medios y entre las estrellas de las ondas que dirigen el cotarro desde Madrid, sin tener ni puñetera idea de lo que trama Vizcaíno. Una manera muy particular de entender esta profesión, digna de una profunda reflexión y de un soberano tirón de orejas.
EL PÓDCAST DE SANTIAGO
En el apartado dedicado a los informadores hay un caso, protagonizado por Fernando Santiago, de esos que provocan vergüenza ajena. El reconocido ‘colchonero’ y ‘prima donna’ del periodismo combativo gaditano -aunque curiosamente pliegue sus alas cuando se trata de airear los trapos sucios del exobispo Zornoza o de algún amiguete- tiene un pódcast en el que fuimos testigos de esas plácidas entrevistas, tan del agrado de Vizcaíno, que acaban convirtiéndose en una felación pública.
Muchas sonrisas, mucho Carnaval, mucho compadreo y de la penosa gestión del sevillano ni una palabra. Pocas semanas después, el listón fue incluso superado por ‘la estrella de Canal Sur’, Fernando Pérez, que se estrelló con una defensa a ultranza de Vizcaíno digna de haber sometido al entrevistado a un control de alcoholemia.
Este es el panorama donde el presidente del Cádiz CF se siente a sus anchas. Rodeado de acólitos y perros falderos que le ríen la gracia, que aceptan sin rechistar sus experimentos con gaseosa y que no tienen los suficientes cojones para decirle a la cara que él es lo peor que le ha pasado a este club en sus más de cien años de historia.
¿HASTA CUÁNDO?
Cuando estos dos bultos sospechosos (Vizcaíno y Contreras) se van a ‘Wall Street’, a jugar al ‘monopoly’; observas a Juan Cala diezmando las parcelas deportivas del Cádiz CF y del At. Sanluqueño; y a Pepe Mata intentando comerle el coco a los ‘Brigadas Amarillas’, para que no critiquen ni protesten, te preguntas hasta cuándo habrá que aguantar semejantes disparates.
Del gerente de la Fundación Cádiz CF (Pepe Mata, el empleado mejor pagado del club) hay para escribir un libro y no de Carnaval. La ‘Plataforma 1910’ le ha dedicado el primer capítulo de una serie sobre los cómplices de Vizcaíno. Y, ojalá algún día, Elena y Carlos Medina cuenten qué sucedió y el cable que le echaron, antes de las elecciones a Rey Mago 2024, de las que salió elegido ‘Melchor’.
Da la impresión que Vizcaíno llegó aquí pensando que los gaditanos somos tontos y, una década más tarde, algunos (los tontos de verdad) se empeñan en que siga opinando lo mismo. La excusa perfecta para que el máximo accionista se mantenga en sus trece y desoiga el clamor popular del cadismo, que ya ha dictado sentencia.
Ya lo dijo hace unos años, en esta misma revista, el que fuera alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, “Vizcaíno tiene un problema: el cadismo no lo quiere”. Pero sectores y políticos muy relevantes de la sociedad gaditana le han abierto sus puertas hasta la cocina, alentando, patrocinando y vitoreando sus indecentes sueños de grandeza, que han situado al club al borde de la Primera RFEF.
FÚTBOL CORROMPIDO
Sirva como esclarecimiento que Vizcaíno es al Cádiz CF lo que Trump al mundo civilizado: un elemento nocivo para el bienestar, la integridad y la prosperidad de quienes padecen su liderazgo. Alguien que existe gracias a la apatía de los que siguen cerrando los ojos ante sus excentricidades
Y al igual que el norteamericano, otra característica en común, el sevillano tiene la desfachatez de descalificar a todo el que le lleva la contraria. Vizcaíno se permite el lujo de señalar quién es cadista y quién no lo es. Y eso sale precisamente de la boca del personaje que menos respeto ha sentido por este club.
El todavía presidente del Cádiz CF es el fruto de este fútbol corrompido que ha nacido a la sombra de ese fulano que en su juventud militó en ‘Fuerza Nueva’ y que ahora ejerce de millonario dirigente de la LFP, una patronal en la que los aficionados no tienen ni voz ni voto y donde todo se hace por amor al euro.
En definitiva, Vizcaíno se marchará, más tarde de lo conveniente, y sus irresponsables cómplices quedarán marcados a fuego como un ganado estéril.
Keko Ruiz
