
Elena y Carlos Medina fueron expulsados injustamente del Estadio en el Trofeo
Los Medina pudieron denunciar a Vizcaíno, pero no lo hicieron para que la afición lo sentenciara
El pasado 9 de agosto de 2025, con ocasión de celebrarse el Trofeo Carranza, en el que, aparte del decepcionante ‘espectáculo’ deportivo que hubo que presenciar, tuvimos noticias del tristísimo, e infame incidente, provocado por el muy deplorable comportamiento (expulsión absolutamente discriminatoria, arbitraria e ilegal de un establecimiento público municipal), para con una familia gaditana, compuesta por D. Carlos Medina Lapieza y su hija Elena, que ‘al alimón’ llevaron a efectos, dos entidades de nuestra ciudad: la empresa Cádiz CF SAD, por acción, y el Excmo. Ayuntamiento. de Cádiz, por omisión.
Carlos y su hija Elena fueron tratados en su ‘propia casa’ (no olvidemos que el Estadio Nuevo Mirandilla, es un edificio público municipal y por tanto, aunque sea solo un ‘poquitín’ de su superficie, presuntamente, es ‘propiedad’ de sus ciudadanos) mucho peor que los ciclistas israelitas que recientemente han ‘disputado’, la Vuelta Ciclista a España.
¿Reciben el mismo trato ‘respetuoso’, no discriminatorio, educado y delicado’ los restantes espectadores y/o asistentes al Nuevo Mirandilla , e incluso los ‘pobres okupas’ de nuestra ciudad?
Han transcurrido dos meses, desde que ocurrió tan penoso incidente y ninguna de las dos ‘respetables’ entidades citadas, han manifestado nada al respecto, o como diríamos en el ‘argot gadita’, no han dicho ‘ni pío’ de sus denigrantes y culposas actitudes, haciendo como de costumbre, un ‘mutis por el foro’, modo ‘struthio camelus, sin un ápice de rubor, ni la más mínima y sencilla petición de disculpas.
¡Ahhh, por cierto!, todo ello con la aparente ‘¿displicencia corporativista?’ del sector, prensa, radio, tv locales y foráneos…
INFRACCIONES ADMINISTRATIVAS
Estas acciones, según contempla la Ley 13/1999, de 15 de diciembre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Andalucía, están conceptuadas y clasificadas como infracciones administrativas graves (Art. nº 20.9), sancionadas con hasta 30.050,61 euros de multa y podrá llevar aparejada posibles sanciones accesorias de clausura del establecimiento público de referencia (Arts. números 22 y 23).
Carlos y Elena Medina no denunciaron en Comisaría los hechos, pero el director de esta revista, el susodicho Carlos Medina, en una inteligente decisión, sí publicó, en la portada del número 497 de ¡Ese Cádiz…Oé!, una frase que informaba y daba un varapalo enorme al sevillano y sus cómplices: “No lo hemos denunciado, la sentencia contra Vizcaíno la ha dictado la afición”, refiéndose a la opinión generalizada de muchos cadistas y a la cantidad de críticas que recibió el presidente sevillano, en las redes sociales, por tales desmanes.
Medina, experto en el juego del ajedrez, del que fue en sus tiempos flamante campeón, le daba jaque a Vizcaíno, en el largo enfrentamiento que mantienen. La ventaja del periodista es que al sevillano casi nadie le puede ver en Cádiz.
Amador
García Delgado

