
Suso, con la camiseta del Cádiz y en su reciente etapa como jugador del Sevilla FC
Lo más positivo del balance de esta temporada, que finaliza el próximo 30 de junio, es que el Cádiz, con más pena que gloria, logró la permanencia en Segunda División y sigue en el fútbol profesional. Un descenso hubiera sido catastrófico para todos, incluidos los dos máximos responsables del caos; primero Vizcaíno, y segundo, Contreras.
De esto nadie tiene dudas, salvo los dos especialmente señalados por el cadismo y la afición que esta temporada, en varias ocasiones, ha mostrado su rechazo total a Vizcaíno, con gritos, insultos, manifestaciones, pidiéndole unánimemente “¡Vende y Vete!” y que se vaya “pa’ Sevilla, no te queremos”.
En este escenario deportivo e institucional, la llegada de Suso es un balón de oxígeno, pero no es, ni mucho menos, la única solución que necesita el Cádiz para regenerarse y recuperar la credibilidad y confianza de la afición. Al cierre de esta revista, se habían confirmado tres fichajes. Suso, Ortuño y Joaquín González. Todavía debe faltar mucho en llegadas y salidas.
Si aparte de eso, los dos máximos responsables del club, Vizcaíno+Contreras, bajan el listón de chulería, soberbia, prepotencia, declaraciones desafortunadas y ataques a la afición sería mucho mejor. Tiempo al tiempo…
Carlos Medina
carlosmedina@linea6eme.es
